16-01-2013

Todo empezó porque mi familia y yo vinimos a vivir a Zaragoza hace 25 años (yo tenía 5 años), era verano y mi madre quería que mi hermano y yo hiciéramos algún deporte, ella veía todos los días al equipo de natación entrenar y después de ello jugaban todos juntos en el Stadium Venecia, así que decidió que ese sería el deporte que practicaríamos. La verdad es que hay que decir que al principio ni a mi hermano ni a mí nos gustaba mucho nadar, pero poco a poco le fuimos cogiendo el gusto y a día de hoy los dos seguimos practicando este deporte.
Debido a mi trabajo, cada día es un mundo (ya que suelo viajar mucho y depende del lugar llevo unos horarios u otros), pero lo que suelo hacer cuando estoy en Zaragoza es: Despertarme a las 7 de la mañana para entrar a trabajar a las 8. Tengo jornada partida, hasta las 15h, con media hora para comer y reanudo el trabajo hasta las 17-18h normalmente. Después dependiendo de la hora a la que salga, subo al Venecia a hacer "entrenamiento en seco" (preparación física fuera del agua) y si no llego quedo con mis amigos para tomar algo hasta la hora de entrar en el agua, que estamos de 20 a 22h. De 22 a 23h de la noche estoy un poco con mis padres mientras ceno y ya después me voy a la cama a descansar.
Como todo deporte, es bueno practicarlo por salud además de ser uno de los más completos al tener que trabajar casi todos los grupos musculares de tu cuerpo, a nivel de competición también es uno de los más completos debido a que al ser un deporte individual en el que solo tienes contacto con el agua, creo que es el más competitivo, exigente, disciplinado, sacrificado y en el que tienes que tener una gran constancia para poder mantenerte.
Mejores momentos hay muchos en mi carrera:
Primero y el mejor recuerdo es de todos y cada uno de mis entrenadores, porque me han enseñado mucho en esta vida, así como de todos mis compañeros.
A nivel de equipo mi mejor recuerdo ha sido el día que nos dijeron que íbamos a participar en la Copa de España y una alegría constante que tengo es sentir que en el Stadium Venecia hay mucho más compañerismo entre los nadadores que en el resto de clubes a nivel de Aragón.
A nivel individual se me vienen dos imágenes a la vez, que por épocas distintas me llaman mucho la atención, una de ellas es la primera vez que me metí en una final A del campeonato de España y la otra es cuando después de haber dejado de nadar durante año y medio me volví a hacer una mínima para el Campeonato de España.
El peor recuerdo ha sido siempre que uno de los compañeros con los que más afinidad tienes ha dejado de nadar o la adaptación a alguno de los entrenadores después de haber estado acostumbrado a otros, aunque luego al final de todos los entrenadores como bien he dicho anteriormente aprendes cosas.
Sobre todo que sean constantes y disciplinados, puede que los resultados no lleguen en todas las competiciones, pero con constancia y sacrificio tarde o temprano llegarán. Además pienso que esos dos valores que se consiguen con trabajo diario sirven para ser más competitivo tanto dentro como fuera del agua, haciendo a una persona mucho más responsable y eficiente en el ámbito profesional y personal.